COMIC| Chew: Sazón Internacional, el banquete caníbal continúa

Luego de viajar al Ártico y ser traicionado por quien menos pensó que pudiera hacerlo, continúan las aventuras de Tony Chu, el peculiar detective de la F.D.A. –Food and Drugs Administration-, que posee la habilidad de recibir impresiones psíquicas del pasado de todo aquello que come. Sí, es un “cebópata” y esta sumergido en un mundo en donde debido a que la gripe aviar provocó la muerte de miles de personas, el consumo del pollo ha sido prohibido, provocando así un nuevo tipo de tráfico. Esta vez, al seguir el rastro de una extraña planta que cocinada sabe igual a la carne de la ya mencionada ave, el buen Chu termina en Yamapula, isla en la que enfrentará una terrible, mortal e insólita conspiración. Esto además de que volverá a encontrarse con Amelia Mintz, la chica de la que esta perdidamente enamorado y que por cierto, es una “saboescriba”, es decir, tiene la capacidad de hacer que quien lea sus escritos, pueda saborear la comida que ahí describe. Todo mientras su compañero atraviesa límites “insospechados” con tal de justificar su ausencia ante el jefe de la división, que cada vez encuentra más formas de fastidiarlo.

COMENTARIO:

En su segundo arco argumental titulado Sazón Internacional, la mala leche va en aumento conforme las situaciones se disparan y se presentan nuevos y aún más extraños personajes, entre ellos un cocinero “cebolocutor” –puede hablar a través de lo que comida-, un muy pero muy raro “chupa-sangre” y un gallo de pelea enmascarado. De este caldo de cultivo, que incluye ingredientes como el misterio, el humor, la fantasía, la acción y hasta el romance, destaca lo bien estructurado del relato policiaco que nunca pierde la brújula, a pesar de que maneja una buena cantidad de subtramas, que van desvelando no sólo las verdaderas implicaciones del caso en cuestión, sino que detallan aún más la patología de los protagonistas, reforzando de paso lo retorcido y escatológico del concepto. Sin duda, la insólita creación de John Layman y Rob Guillory, se mantiene como un suculento e irresistible platillo para los lectores adultos, que equilibra a la perfección las atmósferas enrarecidas y el colorido estilo visual tipo cartoon, en secuencias tan siniestras como absurdas y divertidas, dentro de lo que podría denominarse como una sátira noir.

Editorial de origen: Image Comics
Publica en México: Editorial Kamite

Texto por Jesús Chavarria 

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