COMIC| THE WONDERFUL WIZARD OF OZ, FANTASÍA ENRARECIDA

Muchas han sido las adaptaciones que se han hecho con respecto a los cuentos clásicos. Diversos medios les han retomado en un intento de reinterpretarlos, desde la televisión y la radio, hasta el teatro y cine, siendo este último, el que mejores resultados ha conseguido. Sin embargo, el mundo de las viñetas no se queda atrás y através de los años ha logrado ofrecer versiones alternativas tan sorprendentes como Lullaby, comic de editorial Alias, que con un estilo visual influenciado por el anime, mezclaba en una colorida y divertida aventura, personajes y situaciones salidas de cuentos como Alicia en el país de las maravillas, y Caperucita Roja. Ahora toca turno al Mago de Oz, en un titulo que al parecer resulta más que destacado.
Es la todopoderosa Editorial Marvel, quien respalda este nuevo intento de llevar al mundo del cómic la historia escrita en 1900 por L. Frank Baum, que fuera ilustrada por W. W. Denslow, y que a la fecha es uno de los títulos más publicados en Europa y Estados Unidos. Tomando en cuenta esta clase de antecedentes, resulta lógico que la también llamada Casa de las ideas, se embarcara en este proyecto que incluyó en el equipo creativo al ilustrador Scott Young, quien cuenta en su trayectoria con participaciones en títulos tan populares como The New X-Men; además de Eric Shanower, ganador en el 2003 del premio Eisner al mejor escritor de comics, y que ha sido guionista en proyectos como Age of Bronze para Image Comics.

LA NOSTALGIA DE UN MUNDO FANTÁSTICO
The wonderful Wizard of Oz, por su titulo en inglés, es una miniserie planeada para ocho entregas, y el primer número fue publicado el pasado mes de diciembre. El concepto en general, pese a lo que pudiera pensarse, tratándose del producto de una editorial especializada en cómics de superhéroes, es por demás evocador, pero sobretodo plagado de un marcado sentimiento de nostalgia.
En principio, cuando la historia se desarrolla en Kansas, las ilustraciones son de colores deslavados, dando la impresión de tratarse de un lugar antiguo, repleto de historias, tan triste como acogedor. Esto en contraste con las secuencias que le siguen, cuando la protagonista llega al mundo de Oz, y en dónde las viñetas son coloridas y juguetonas creando ambientes llenos de inquietante fantasía.
Los trazos en general son delgados, explayándose en los contornos de los cabellos, barbas y demás superficies peludas, que simulan una simpática maraña interminable. El diseño de los personajes es de lo más llamativo, ya que en ellos se mezcla el estilo toon, con reminiscencias al trabajo del mexicano Humberto Ramos, con proporciones exageradas de cuerpos regordetes, pero con manos y pies pequeñísimos, y a veces con rostros de rasgos apenas bosquejados. Aquí, el León, el Hombre de hojalata, la misma Bruja de Este y demás protagonistas, cobran dimensiones que permiten al lector redescubrirlos de una forma divertida. Los textos son mínimos y bien calculados, convirtiéndose en el sustento perfecto para el sugerente concepto visual.
DE MAGOS, BRUJAS, ESPANTAPAJAROS Y OTROS BICHOS
Es un hecho que quizás The wonderful Wizard of Oz no es la adaptación más original que sobre este relato se ha hecho, pero tiene a su favor que se trata de una propuesta con un nivel artístico sobresaliente, entrañable, lleno de frescura, y libre de falsas pretensiones, una obra ideal para aquellos amantes de la fantasía y el buen comic.

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